Opinión

Por las personas

No voy a empezar hablando del mismo tema con el que los informativos arrancan todos los días. Voy a empezar dando un paso más allá. Tenemos que halar de las personas. Creo que ya no cabe ninguna duda de que, tras esta crisis sanitaria, vendrán tiempos de incertidumbre en términos económicos. Así que cuanto antes encaremos esa realidad, antes nos pondremos manos a la obra y a proponer soluciones para lo que se nos viene encima.

Sigue leyendo

Proptech, mamá…

En las sobremesas, cuando hablamos de trabajo, siempre surge la misma pregunta – ¿cómo se llama “eso” a lo que te dedicas? – y ahí comienza el recital de explicaciones, comparaciones con otros sectores, siempre odiosas, y gesticulaciones varias para explicar qué es esto a lo que me dedico. Proptech, oiga, o Property Technology… en castellano, tecnología aplicada al sector inmobiliario, ¡tachaaan!

Sigue leyendo

Viviendea, como una moto

cascos moto y obra en viviendea
En cualquier situación, la cabeza siempre en su sitio…

Corría el año 2013, tiempos de plena travesía por el desierto inmobiliario de obra nueva, y andaba con la frustración contenida de no ver la luz al final del túnel. Recuerdo aquella viñeta de El Roto que se publicó en El País por esas fechas. La guardo junto a un cartel que cita “nunca olvides septiembre del 2007”. En esa tesitura hablé con mi mejor amiga, con mi confidente, con mi mujer, para decirle que tenía dos opciones, comprarme una moto como capricho y cambiarme de sector o invertir en una idea que me rondaba la cabeza para generar trabajo y oportunidades ahí donde no existían. Sin saber que aquella idea sería el germen de Viviendea. Me dijo un claro y contundente “tira”. Y tiré…

Viñeta de El Roto sobre vivienda
Chiste gráfico de El Roto

A finales del 2014 teníamos lista la primera versión de Viviendea“la primera plataforma de viviendas a medida”. No me voy a extender mucho contando nuestra historia, ya que lo hice en esta entrada del blog, pero siempre me gusta recalcar que el que pretendía que fuera nuestro cliente vio la plataforma como una amenaza: “es una buena idea, pero, si tienes a la demanda, te acabarás convirtiendo en promotor, serás competencia”. 

Entendí entonces que teníamos que validar el proceso nosotros mismos. ¿Se puede empezar el proceso edificatorio de obra nueva desde las necesidades del comprador final y hacer una “vivienda a medida”? Os doy un adelanto, claro que se puede.

2018, año cero

Y en el 2018, tras dos procesos fallidos, conseguimos iniciar con éxito el proceso para materializar 24 viviendas con las necesidades y puntos de vista de sus 24 compradores. Todas las viviendas personalizadas desde el proyecto. 100% de “ventas” antes del proyecto básico. Un proyecto que jamás hubiera salido de un estudio de mercado. Un proyecto ajustado a la demanda. Una oferta ajustada a la demanda.

Excavadoras suelo viviendea
Empezar una obra nueva tiene algo de liturgia…

Y podríamos haber gritado, nos podríamos haber encarado con los escépticos, podríamos haber sacado pecho, pero sabíamos que nos quedaba un largo camino con la licencia y con los préstamos necesarios, aún no teníamos todo el proceso validado. Siempre hemos sido francos y prudentes en todo.

Hemos sido unos emprendedores atípicos al vender nuestra idea con mucha pasión pero siempre poniendo encima de la mesa el riesgo que conllevaba, elevado, como cualquier proyecto inmobiliario de obra nueva, principalmente por los dilatados plazos que se manejan. Nunca hemos prometido altas rentabilidades ni altos multiplicadores. No vendemos motos. Y hemos seguido solos pero con una idea clara. Año a año, paso a paso.

Startups camello

Hace poco leí sobre las startups cebra… y quizá algo tengamos de eso, pero me gustó más la definición de la startup camello, con ese concepto sí que me siento identificado. Siempre seguimos adelante, dicen que soy “algo” pesado, persistente, diría yo.

Cuando hemos podido, hemos corrido, cuando no, hemos disminuido la velocidad, sin frenar, siempre dando pasos adelante para mejorar la experiencia del cliente en la compraventa de una vivienda de obra nueva… y a su medida.

En marzo de 2020 conseguimos la licencia, y seguimos callados, todavía quedaba un paso más, el préstamo promotor, que conseguimos en mayo de ese año. Ahora sí, a principios de junio hemos empezado a construir. Un edificio totalmente diferente. Ahora sí que podemos gritar alto y claro: “vamos a levantar, junto a 24 vecinos, el primer edificio de obra nueva en Valencia a medida de los compradores finales, de sus habitantes”.

 Vamos a levantar, junto a 24 vecinos, el primer edificio de obra nueva en Valencia a medida de los compradores finales, de sus habitantes.

Viviendea en benimaclet

No somos tu competencia, somos Viviendea

Una vez todo el proceso validado, volvemos donde arrancamos, para no “parecer” ni ser competencia de nadie del sector. Todo lo contrario, para dar nuevas oportunidades al sector. No para gritar que vamos a provocar la revolución. Vamos a ser una evolución natural y digital de un modelo prácticamente caduco, que está basado en el producto. Vamos a pasar a otro basado en el usuario, conectando sus necesidades con promotores, arquitectos, inmobiliarias y constructores, de tal modo que se haga la mejor oferta posible, la que se ajusta a la demanda. No desde los datos, desde el usuario. Se pueden hacer viviendas a medida, simplemente os invitamos a seguir el proceso que facilitamos en Viviendea; primero escuchar, luego pensar y finalmente hacer.

Y vamos a por más, junto a todos los usuarios y profesionales que se están sumando día a día a la plataforma… juntos gritaremos más fuerte. Juntos llegaremos antes.

Por cierto, de la moto ya me he olvidado… algún día llegará…. O no, pero eso ya hace tiempo que no me preocupa.

Sergio López, CEO de Viviendea. Original publicado en LinkedIn.

Sobre la ciudad, seguimos debatiendo

Hace unos días, tuve la oportunidad de asistir como ponente a los debates sobre la ciudad que organiza el Colegio de Arquitectos de Valencia. Queremos agradecer desde aquí la invitación, sobre todo al presidente saliente, Mariano Bolant, quien deja muy alto el listón de su trayectoria en el Colegio.

Debate ciudad  súper interesante
Un Debate Ciudad súper interesante…
Sigue leyendo

Social y tal y tal…

Pocas voces han salido en defensa de un sector tan duramente etiquetado como es el sector Inmobiliario. Más difícil aún es poner en valor, valga la redundancia, el valor social del mismo.

Aquí tienen una. La mía.

Tradicionalmente visto como el sector de la opacidad, del 3% o del pelotazo, es difícil ver luz entre tanta oscuridad, entre tanta opacidad. Pero también es fácil etiquetarlo y atacarlo bajo esos clichés, algunas veces merecidos, cierto, pero cada vez más interesados y desmedidos. Hay muchos actores que quieren cambiar la película, que la estamos cambiando, y cuesta. No solo por el propio sector, muchas veces reacio a dar ese paso, también por el eterno mensaje que se traslada desde múltiples altavoces a una sociedad que nunca podrá entrever valores si nadie sale a contarlos y a demostrar que están ahí. Los valores sociales del sector inmobiliario han llegado para quedarse.

Estará usted pensando, ¿valor social del sector inmobiliario? Y yo le responderé que sí, y sin ninguna duda. Si entendemos social como aquello relativo a la sociedad humana o las acciones que repercuten en beneficio de todos, no pondremos en duda que la vivienda es un derecho, además amparado por la Constitución, que todos deberíamos poder disfrutar. ¿Discurso interesado? Claro que sí, pero para todas las patas del sector.

El valor social de la vivienda viene recogido en nuestra Constitución
El valor social de la vivienda viene recogido en nuestra Constitución

Una de las patas que gestiona ese derecho son los agentes del propio sector inmobiliario. Ahora usted estará pensando “pues así nos va”, y seguramente tenga parte de razón. Otra de las patas importantes es la propia Administración, que es la que debe “promover las condiciones necesarias y establecer las normas pertinentes para hacer efectivo ese derecho”, tal cual reza el famoso artículo 47 de nuestra Constitución.

Y la pata más importante es usted. Lo que siempre verá en las páginas económicas con el nombre de “demanda de vivienda” es usted, que se enfrenta a un mercado donde las otras patas de la mesa cojean, porque no están al mismo nivel.

Volverá usted a pensar “pues así nos va”, y entonces comenzamos la búsqueda de un culpable, un malo, pero muchas veces no lo hacemos con todas las cartas sobre la mesa, porque se desvían las responsabilidades hacía las otras patas de la misma. Mi pata está bien, la que cojea es la otra. Y ahí está el problema, que si una pata cojea la mesa entera lo hace también.

Este no es un juego de buenos y malos. Si identificamos que los malos son unos u otros es que no estamos haciendo las cosas bien. Ni los unos, ni los otros.

Desde el propio sector se debe avanzar en mostrar de una forma más firme ese valor social y mostrar valores como la transparencia o la empatía con el cliente. Desde la Administración se debería de poner el foco en los impuestos que tiene que soportar el comprador de la vivienda, muy elevados en obra nueva, en la cesión de uso de suelo y en los dilatados plazos administrativos de las licencias. Nivelemos la mesa. Entre todos.

Entendamos que vamos juntos en esta barca. Y en una barca, el que no rema, pesa.

Todo ello con vistas a que nuestro sector será uno de los que empuje la economía tras la pandemia. Puede y debe, no desde un punto de vista oportunista, desde un punto de vista social.

O sigamos repartiendo culpas al otro… Sigamos igual… Sigamos… y tal y tal.

Artículo de opinión publicado en El Periódico de Aquí.

Sin Malo, no hay película.

¿Se imaginan a Luke sin Darth Vader, a Batman sin Joker o cualquier héroe sin su villano? Deja de haber película.  Hay un debate recurrente (sobre todo desde un interesado punto político) que es el acceso a la vivienda tanto en propiedad como en alquiler, que, recordemos, es un derecho constitucional, y de quien es la culpa de que sea un empresa difícil de conseguir. Sueldos bajos, sociedad low cost, poca o nula capacidad de ahorro, inseguridad jurídica del alquiler, mercado promotor, nueva ley hipotecaría, aumento de impuestos…. Vaya película.

El malo

Cuando la clase política no encuentra soluciones, pese a su gran preparación, busca culpables, y los encuentra, como un niño pequeño, en otros ajenos a su responsabilidad. “No es culpa mía” esgriman -por supuesto-, mientras ponen el foco en el promotor, el banco o la precariedad laboral del sector de la construcción. Por supuesto, los malos siempre son otros. 

Buscar culpables y no soluciones nos lleva a poner encima de la mesa una y otra vez el mismo debate. La administración, que tiene que velar por el acceso a la vivienda de todos los españoles, como ya hemos explicado en otras ocasiones, es la mayor beneficiaria del proceso de materialización de vivienda de obra nueva, gravando la misma con hasta un 22% del coste final. No se olviden de este número, 22.000€ de cada 100.000€ son impuestos. El “agente inmobiliario” que más gana es la propia administración y la culpa es de lo demás. Que malos son (los demás, no me malinterpreten).

Mujer asomada a la ventana esperando al promotor
No te lo pienses, viviendea con nosotros…
©Alex Guillaume – Unsplash

Enfrente un sector que no sabe comunicar, que no sabe ser transparente y no sabe poner en valor su importante labor social, lastrado por oscuras épocas anteriores y por miedo a hacer más ruido del que toca, a ver si les van a echar algo (más) en cara. Y calladito, inmóvil, recibe castigo como culpable por ambas caras, porque el bueno, el que no pone soluciones porque es el que más gana, le culpa de todos los males. Y al rincón de pensar, mientras pensamos soluciones.. Hasta el siguiente debate….

La película

Lo que debería saber el bueno es que, si la culpa siempre es del malo, el malo dejará de jugar, y si no hay malo no hay película y, por lo tanto no hay vivienda. Si el banco es malo, dejará o endurecerá las condiciones del préstamo promotor o de las hipotecas hasta hacerlas inviables, y no hay película, si el promotor es malo desde su vehículo de alta gama y se enriquece a nuestra cuesta, dejará de asumir el riesgo promotor (enorme) y no habrá película, y si no generamos un mercado estable, la mano de obra desaparecerá, y no habrá actores, no habrá película, en definitiva, no habrá vivienda.

Y la película es necesaria. Eso sí, debemos de cambiar el guión, pero es necesaria. El nuevo guión debe aportar valor, generar empatía y transparencia y estar enfocado en el cliente y en el servicio. Difícil pero posible. Algunos ya lo estamos haciendo, y con éxito.

A ver si cambiando el guión cambiamos la película y…. ¿cambiamos de malo?

Ese sí que es un gran debate. Empieza a viviendear aquí…

Ir a Arriba