Miedo me da…

Si tienes niños, o simplemente eres de los que con cualquier excusa te pones a mover muebles y a decorar tu casa, continúa leyendo porque el post de hoy sobre Halloween, te interesa.

Ve desempolvando la caja de las telarañas y comprando un par de calabazas que hoy preparamos nuestras casas para recibir la noche de las brujas o el día de los muertos. Lo que toda la vida aquí hemos conocido como “Día de Todos los Santos”, vaya…

San Halloween

¿Sabías que la palabra “Hallow” es la forma anglosajona para referirse a los santos? En el calendario estadounidense y en el canadiense esta festividad es una de las más destacadas, otros muchos países latinos también tienen sus tradiciones en esta fecha y coinciden en su significado: La unión o la cercanía con el reino de los muertos. A través de la cultura cinematográfica la tradición del “truco o trato,” los disfraces y las calabazas llegó a España aunque ya tuviéramos nuestras propias tradiciones derivadas del Samhain celta. Pero de eso hace ya mucho…

Vamos al tema…

Primero de nada has de escoger una temática, algo muy importante para no mezclar a Beetlejuice y a una Katrina en el jardín.

Una vez escogido el estilo terrorífico de tu decoración preferida para Halloween, tienes infinidad de ideas para decorar tu hogar. Nosotros te vamos a dar un par de tips para que, como siempre, tú puedas decidir con qué quedarte.

La entrada a tu casa es el primer punto que tienes que tematizar, por allí pasarán los zombies, las brujas y los fantasmas… Puedes decorar la puerta de entrada con una corona como hacemos en Navidad, pero esta vez un tanto más terrorífica. Añádele tela de araña, ojos de mentira, bichos, algún hueso o incluso alguna máscara. 

puertas de Halloween
«Ding, dong…» ¡Truco o trato!

Para decorar las paredes puedes poner murciélagos, cuervos, o cualquier pájaro negro que sea un poco tétrico, la cuestión es asustar al personal. Los fantasmas y los esqueletos nunca fallan entre las decoraciones de Halloween. O todo un clásico, los gatos negros… Pero sin duda alguna la protagonista oficial son las calabazas. A todo esto, ¿sabes de dónde viene esta tradición de decorar las calabazas? ¡Pues te lo contamos!

Aunque todo apunta a Estados Unidos, es una tradición Celta, de Escocia e Irlanda, que con la llegada de los inmigrantes al otro lado del charco se instaló como una tradición en tierras estadounidenses. Antiguamente en lugar de calabazas eran nabos, pero debido al exceso de plantación de calabazas y el escaso cultivo de nabos decidieron cambiarlas. Si lees hasta el final del post, te contamos la leyenda de Jack y la calabaza.

Gatos, murciélagos y calabazas… lo típico…

Ya tienes tu corona terrorífica en la puerta, y las paredes listas para asustar a todo el mundo que se acerque, vamos a por la mesa. ¡Recuerda! Si vas a hacer una cena con amigos no pongas más de seis servicios, por que si te pasas, el susto esta vez sí que será mortal. Más que nunca seamos responsables en estas fechas. No juntes a más de seis personas, mantén las distancias y la higiene, ventila la estancia y si puedes hacerlo en un jardín o un porche en el exterior, ¡mucho mejor!

Todos a la mesa…

¿Qué te parece inspirarte con un estilo a lo Tim Burton? Podrías poner una vajilla de cuadros blancos y negros, con unas copas negras. En tu mesa tampoco pueden faltar unos candelabros, con unas velas largas negras o blancas, depende de la paleta de colores que escojas. En Halloween destacan los colores naranjas, los morados y el blanco y negro. Pero eres tú quién decide cómo combinarlos.

Mesa de Halloween
Comer de miedo…

Detalles como calaveras negras o plateadas, marcos de fotos negros con formas raras, centros de mesa con troncos de árbol, arañas de mentira y a lo mejor un poco de sangre falsa pueden ser tus aliados para dar ese toque especial y fantasmagórico que estabas buscando.

Si ya lo tienes todo listo, ahora solo falta un buen disfraz y algún que otro manjar temático que acompañe el resto de la decoración. Por ejemplo algunas cookies con forma de fantasma, algún coctail “sangriento” con sabor a Granadina, o algo de fruta, con unos ojos de mentira.

Comida de Halloween
¡Ñam! ¡Buh!¡Hip!

Lo prometido es deuda, y como has llegado hasta el final te contamos la leyenda de Jack y el Farol. ¿Preparados?

«Cuenta una leyenda irlandesa, que Jack era un astuto granjero que robaba a los campesinos de su aldea. Casualmente, la noche del 31 de octubre, mientras era perseguido por uno de los campesinos, Jack se topó con el Diablo que andaba en su búsqueda para llevarse su alma por estafador y ladrón. Jack, con su astucia engañó al diablo y lo atrapó, dejándolo libre con la única condición de que jamás se llevase su alma.

Con el paso de los años, el tacaño y astuto Jack murió de anciano y por sus malas acciones le fue negada la entrada al Cielo. El diablo cumplió su promesa y también le cerró las puertas, por lo que Jack se quedó sin lugar al que ir una vez muerto. Le dijo al diablo que sin luz alguna no podía ver el camino por el que deambular y no sabía hacia dónde debía dirigirse. El diablo, a modo de burla, le arrojó una brasa del infierno que nunca dejaría de arder, Jack agarró uno de los nabos que tenía en su bolsa, lo vació y colocó en su interior la brasa, haciendo así un farolillo para alumbrar los caminos del purgatorio.»

Jack y el Farol…

¿Te ha gustado la leyenda? Desde el equipo de Viviendea te deseamos una feliz y responsable noche de Halloween. ¡Buuuh!

Frank Moreno, Murray para lo amigos, lleva en esto de la Comunicación desde antes de Internet, es lo que tiene ser el “mayor” del equipo. Viviendear con Frank es estar todo el día entre redes, teclas y estadísticas… bienvenidos al Marketing de Viviendea.

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